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Di Chenna, en la piel de Clara
Lebenfisz, Maximiliano Trento, Gabriel Páez y Luisina Di Chenna
Sol Lebenfisz encarna a una dulce enfermera |
A pocas semanas de su estreno, La última habitación (El despertar de Clara) es una de las obras preferidas por el público en la avenida Corrientes. Walter Velázquez conduce hábil esta propuesta que ofrece dulzura, ideas originales, inteligencia y carcajadas.
Sin chistes con alusiones sexuales o que degraden a un tercero, con una propuesta original que entretiene a todas las edades, sin que este rasgo limite la capacidad expresiva de sus artistas o el argumento, La última habitación (El despertar de Clara) es el exitoso resultado de Walter Velázquez, quien se propuso construir una pieza de clown, sin narices coloradas.
El especialista en esta técnica de humor condujo al equipo integrado por Luisina Di Chenna, Sol Lebenfisz, Maximiliano Trento y Gabriel Páez, quienes le dieron vida a la historia de una mujer que despierta luego de un coma profundo. Quizá allí reside el mayor logro de este equipo: no incurre en golpes bajos, a pesar de los sinsabores de la trama, e incluso prepara y acaricia al espectador hacia el final.
Cada uno de los cuatro actores de este elenco homogéneo en cuanto a la calidad tiene su momento destacado, en el que revelan su destreza histriónica, así como también sus habilidades para la danza.
El público aplaude, con la misma intensidad, los gags, los giros y juegos del lenguaje, como la historia. La última habitación (El despertar de Clara) no subestima al espectador y propone un sabroso cockteil raro de hallar: diversión, con cuotas de realismo mágico, color, calor, música, emoción y carcajadas.
Teatro Belisario Av. Corrientes 1624 4373-3465 Viernes, a las 23 $25
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