Enseñanza de vida es una historia de amor sobre la pérdida de la inocencia, dueña de grandes interpretaciones, en especial la de su joven protagonista, Carey Mulligan, nominada al Oscar por su composición. Nace una estrella y además, este pequeño film sin ostentaciones compite por el Oscar a la mejor película del año.
Una tarde lluviosa, en la Inglaterra de 1961, un desconocido y seductor hombre (Peter Sarsgaard) ofrece llevar a Jenny (Carey Mulligan) a su casa. La conversación gira en torno a la música clásica y, finalmente, la niña que dedica su tiempo exclusivamente a la escuela y a sus tareas, conoce algo distinto de aquel mundo tan obtuso. Esta es la trama de Enseñanza de vida, nominada al Oscar como mejor film.
El dúo protagónico logró una excelente química gracias a las logradas composiciones que ambos brindan, en especial la de Carey Mullingan (que muta de niña frágil a amante engañada), papel por el que logró una nominación al Globo de Oro. Sin lugar a dudas, nace una estrella. Y en las últimas horas se ha conocido que además la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood la nominó como mejor actriz.
Lone Scherfig dirigió esta historia de amor entre una joven de 16 años y un hombre de 35. Con paseos a los lugares de moda, y citas en los sitios donde se reúne la crema y nata de la bohemia inglesa, Jenny comienza a alejarse de aquel fin concreto de su educación: estudiar Literatura en Oxford.
A diferencia de El amante, de Marguerite Duras, el despertar en esta historia no es sólo sexual. La gran lección de Jenny es la de los estragos que pueden tener las fantasías cuando se hacen realidad, y que la ficción sólo es inocua en los libros.
Además, recrea esta atomósfera opresiva de la Inglaterra de comienzo de los 60 dos actores de la talla de Emma Thompson y Alfred Molina (como un entrañable y necio padre).
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